Suaviza y siente

La capacidad de suavizar está directamente relacionada con el ritmo de la respiración, con la atención plena, con ir despacio. Poco a poco la rigidez mental, física y emocional va cediendo paso a un estado mayor de conexión.

Contener y comprimir partes de nuestro cuerpo nos puede traer la sensación de seguridad y recogimiento, porque generamos miedos e inseguridades y nuestro cuerpo se pone en alerta como modo de defensa para protegernos. Pero lo que no nos damos cuenta es que sólo trabajando desde la expansión podemos liberarnos de ataduras que nos envuelven y nos hacen daño más que protegernos.

Para activar hay que suavizar. Desde la atención plena, siente como el tejido interno trabaja de forma progresiva en cada movimiento. Conecta y siente la respiración trabajar de forma armónica en tu cuerpo.

 

Cuando eres capaz de suavizar, eres capaz de gozar en un estado de satisfacción interna.

Somos libres, somos capaces de decidir por nosotros mismos según nuestra voluntad.

Namaté