Estamos dando un paso muy importante para el cambio en la educación. Considerar que la gestión de nuestras emociones es fundamental para esa nueva revolución educacional, ya es todo un logro.
 
La educación emocional más que estar de moda, se ha transformado en una necesidad. A través de la conciencia de muchas personas que ve que la forma en que seguimos, educando nuestros hijos como lo hacían nuestros ancestros, de una forma más racional, lógica y empírica no nos ha valido de mucho. Muchos niños se han perdido en el camino, en una época en que los padres educaban para tener y no para ser, garantizando así su “futuro”. No consideraban cualquier sentimiento o cualquier forma de expresión de sus capacidades inherentes a su hemisferio derecho.
 
La sociedad actual está cambiando, como de tiempos en tiempos lo hace. El mundo siempre ha necesitado niños y niñas inteligentes emocionalmente, socialmente y sobretodo creativos para poder desenvolverse en una sociedad cada vez más compleja.
 
La educación debería disponer herramientas para que ellos propios sean capaces de encontrar sus recursos personales donde puedan desarrollar su capacidad crítica, su flexibilidad para afrontar problemas en una actitud positiva, con espirito crítico, entusiasmo, perseverancia, empatía y sobretodo éticos y con mucha humildad. Un ser emocionalmente resuelto, que sabe reconocer y manejar sus emociones, es un ser completo.
 
Lograríamos la introducción de la inteligencia emocional en las escuelas aplicando 3 herramientas básicas:
1.Habilidad comunicativa  + 2. Trabajo en grupo = Habilidad Interpersonal
3.  Auto conocimiento = Habilidad intrapersonal
Habilidad interpersonal + Habilidad intrapersonal = Inteligencia Emocional