Los colores están en todas las partes, en todas las estaciones del año, en nuestro ánimo, en nuestro interior y hasta en la absoluta oscuridad podemos encontrar la luz y el color.

Varios hallazgos indican que el color y la luz se han utilizado para los tratamientos de salud desde tiempos inmemoriales.

Los orígenes de este tipo de terapia se hallan tanto en la América precolombina como en Persia, también en Egipto, en la China imperial, en India y en el Tibet, con la medicina ayurvédica.

La Colorterapia no está vinculada a la medicina tradicional, es un tipo de medicina alternativa. En nuestros tiempos, tienen como método de diagnóstico el uso del “Test de color de Luscher”, desarrollado por Max Luscher (* 1923). En Europa, el Dr Peter Mandel, un alemán acupunturista, desarrolló un sistema para aplicar el color y la luz sobre los puntos de acupuntura del cuerpo. Es llamada colorpuntura y está siendo enseñada en muchos países.

Un buen terapeuta que maneje la colorterapia lo escuchará con mucho cuidado, y lo observará con su mente y corazón abiertos. Usando las herramientas de que dispone, le brindará un diagnóstico.

Los colores tienen propiedades que hay que saber utilizar. Los cálidos estimulan, los fríos tranquilizan. Según nuestro estado de ánimo o nuestra necesidad de estímulos hacemos uso de los alimentos.

Las vidrieras de las catedrales, por las vibraciones de los colores que transmiten, desligan a los creyentes de sus preocupaciones ordinarias con el fin de conducirlos hacia pensamientos más elevados.

La vida es movimiento y armonía, consecuencia de la libre circulación de energías. Cualquier obstáculo que se interponga en su camino engendra perturbaciones.

                                                                                    
RESPIRACIÓN DEL COLOR 

Siéntese o acuéstese confortablemente con su cuerpo y espalda muy bien relajada.

– Cierre los ojos.

– Respire con toda naturalidad (respiración abdominal), sin forzar la entrada o salida de aire de su cuerpo.

– En cada respiración puede elegir un color para visualizar, o bien dedicar una serie de respiraciones a un color determinado.

Usted encontrará que practicando esta técnica tan simple, sentirá rápidamente crecer la energía y el equilibrio en todo su sistema energético.

Aquí dejo una guía de posibilidades para que usted varíe el ejercicio:

– Para trabajar la vitalidad: Inspire en rojo. Espire en turquesa.

– Para trabajar la alegría: Inspire en naranja. Espire en azul.

– Para incrementar sus poderes intelectuales objetivos: Inspire en amarillo. Espire violeta.

– Para limpieza y equilibrio internos: Inspire en verde. Espire en magenta.

– Para fortalecer su sistema inmunitario: Inspire en turquesa. Espire en rojo.

– Para obtener paz y relax: Inspire en azul. Espire en naranja.

– Para impulsar la creatividad y la sensibilidad intuitiva: Inspire en azul. Espire en verde.

– Para incrementar su autoestima y conectarse con los sentimientos de belleza y dignidad: Inspire en violeta. Espire en amarillo.